Cómo ayudar a tu pareja no-asperger

¿Sos asperger y estás en pareja con un neurotípico? ¿Esta diferencia a veces te genera desconcierto ante muchas de sus actitudes? No pierdas la calma, esta nota te puede ayudar.

Primero que nada, intentemos no encasillar a tu pareja. Sí, él es neurotípico, pero no por eso hay que ponerle un techo. No nos apeguemos demasiado a las etiquetas porque, tal vez, con tu ayuda tu pareja pueda llegar a flexibilizar sus conductas extremadamente neurotípicas. Para eso, te tengo algunos consejos. Sigue leyendo Cómo ayudar a tu pareja no-asperger

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Las maternidades vienen en todos los colores

Criar un hijo es saber correrte del centro de tu atención, y priorizarlo a él;

es aprender a que si soñaste con un parto natural y por su seguridad te toca una cesárea, la importancia está en que él esté bien, para en ese momento estar cien por ciento centrada en sus necesidades y no en tus ideales;

es que si imaginaste una lactancia que no pudo ser, por el motivo que sea —por más información, intentos y deseos que tuvieras—, aprender a alimentarlo con el mismo amor y la misma alegría que si amamantaras;

es intentar poner toda tu paciencia a su disposición, reconociéndote como humana e imperfecta, pero con toda la intención de corregir tus errores;

tal vez es soñar con una maternidad color de rosa, para luego descubrir que las maternidades vienen en todos los colores; y es aprender a que los colores de tu maternidad no tienen por qué combinar con los de tus expectativas, sino que a la inversa.

También, algunas veces, criar a un hijo es olvidarse de esas expectativas y de cómo «deberían» ser las maternidades, y ver la imagen que proyectamos de nosotras mismas, como protagonistas perfectas e infalibles, desmoronarse ante nuestros ojos.

Y criar a un hijo, finalmente, es tomar las piezas rotas de lo que imaginamos nuestra maternidad, y rearmarlas todas las veces que sea necesario.

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Como a nadie

No, tu hijo no te pide brazos más que a nadie porque te tomó el tiempo;
tu hijo te pide más brazos que a nadie, porque a nadie necesita sentir tan cerca como a vos.
No, tu hijo no hace más berrinches cuando está con vos porque te ve insegura con los límites;
tu hijo hace más berrinches cuando está con vos porque te ve como lo que sos:
la persona en la que más puede confiar sus frustraciones.
No, tu hijo no es más miedoso cuando está con vos;
tu hijo tiene miedos que sabe que solo puede confiar en vos,
porque sos la persona que más lo hace sentir comprendido.
No, tu hijo no está esperando que llegues para descargar porque te ve débil de carácter;
tu hijo está esperando que llegues para descargar lo que desde antes sintió y no tuvo compartir.
No, tu hijo no es mamero, no es pollerudo, no es caprichoso;
tu hijo es un niño como cualquier otro, que necesita sentir a su madre,
tenerla cerca, compartir sus sentimientos.
No, tu hijo tal cual es hoy, no lo va a ser toda la vida;
con el tiempo tu hijo va a encontrar otras formas de ser hijo, y vos encontrarás otras formas de ser madre.

Derechos de autor y propiedad intelectual:

Atypical. Mi asper-opinión

Atypical es una serie producida por Neflix basada en, por un lado, Sam, un joven de dieciocho años con una condición del espectro autista (EA) y los mismos conflictos que los jóvenes de esa edad —léase: sexo—; y por otro, sobre la dinámica familiar desplegada en torno a la condición de Sam.

Género

Aquí hay todo un debate. Desde mi óptica, la serie es dramática pero con grandes pinceladas de humor. Ahora bien, he notado que debido a su temática, el género termina dependiendo de la visión de quien la mira, y actuando como una especie de espejo. Es decir, hay personas que se pasan la serie llorando, otros que sienten que muestra todo lo negativo, y estamos los que nos divirtió y nos reímos en más de un momento —y debo confesar que no me sentí triste ningún momento, esa percepción me la perdí—.

Se viene el asper-comentario

Como mi interés —restringido— es la escritura, le voy a dar unos cuantos puntos a favor, gracias al guión. Es magistral el modo en que los guionistas nos ponen en tema. En un primer capítulo nos ofrecen, casi sin que lo notemos, un pantallazo de lo que es el autismo y sobre las vivencias de esta familia.

Habiendo tantas series que por mostrar la historia de sus personajes en un primer capítulo y poner al televidente en tema, fuerzan conversaciones traídas de los pelos, del tipo:

—Max, ¿te acuerdas que cuando eras chico tu madre, esa que te gestó en una borrachera de una noche con un desconocido, se suicidó y te dejó huérfano; y que luego de mendigar diez años en las calles decidiste vivir en altamar, hasta que te topaste con ese grupo de piratas pervertidos que te ultrajaron, y que los únicos que se apiadaron del horror que estabas viviendo fueron unos marcianos que justo pasaban en su platillo volador, que te abdujeron y dejaron en un bosque encantado? Bueno, justo se me vino ese recuerdo a la cabeza y te lo quería comentar, y todo en una misma frase —dijo C.J., el colectivero de la línea veinte, mientras le devolvía el vuelto del boleto a Max.

… Bueno, habiendo tantas series que cometen ese tipo de herejía, puedo decir que hablando sobre cómo está escrito el guión, me saco el sombrero ante Atypical. Sigue leyendo Atypical. Mi asper-opinión

Soy asperger y puedo hablar por mí misma

Estos días se habló mucho sobre el asperger en los medios, y más allá de que esto se haya generado por un episodio lamentable, y por la cantidad de información errónea que también circula, bienvenido sea.

Pero me llama poderosamente la atención todo lo que se llegó a hablar sobre nosotros, sin casi siquiera preguntarnos a los aludidos. Por ejemplo, leí una nota titulada algo así como «Asperger en primera persona: habla la madre de un…». Es decir, hasta cuando dicen tratar el tema en primera persona, lo hacen en tercera y, para colmo, te venden la nota como si esa fuera la voz de la propia persona asperger. Ahora resulta que, además, somos Muppets, que necesitamos que otros nos pongan voz.

Soy asperger y puedo hablar por mí misma. Puedo decir, por ejemplo, que la violencia no es innata en el asperger. De hecho, desde muy chica repudié la violencia hacia los animales. Pero, como somos parte de esta sociedad —la cual está cada vez más violenta—, como cualquier persona, algunos de nosotros pueden tener actitudes violentas. Pero eso es por ser humano y parte de esta sociedad, no por ser asperger.

Sobre el hecho acontecido sobre el niño que fue separado de su clase, por lo que manifiestan, no presentaba actitudes de intencionalidad violenta, sino crisis. Las crisis en el asperger siempre son disparadas por algo, por alguna situación —ya sea, cambio de rutina no anticipado, saturación sensorial, alguna sobre-exigencia—, y se resuelven trabajando sobre esa situación, para volverla más inclusiva hacia esa persona. Ser inclusivos no es tener a un chico en el aula y decirle: «Almoldate a cualquier costo, rompete en pedacitos para encajar». No, ser inclusivo es trabajar para que el lugar sea apto y ameno para todos, sobretodo, para el vulnerable.

También puedo decir al respecto, que un cambio de rutina como trasladarlo de clase, dudo que sea beneficioso. Al contrario, es lo más anti-terapéutico posible. ¿Que no se podía convivir con las crisis del niño? Hubieran trabajado sobre los detonantes. Incluir da trabajo, es incómodo para el resto, ¿para qué cambiar, si así nosotros—los normales— estamos bien? Mejor no hacer nada, y cuando la bomba explote, que el diferente se vaya. El festejo de las madres porque lograron segregar al niño que les molestaba, deja en claro la poca sensibilidad que han tenido como para esforzarse en incluirlo.

Soy asperger, y puedo decir que no sufro mi condición, que lo que sufro es la ignorancia ajena. No sufro, por ejemplo, no captar todos los gestos o las intenciones de las personas, si el otro es sincero y habla de frente. No sufro estar con otras personas, si estas no tienen prejuicios y son inclusivas, y respetan mis particularidades.

Soy asperger y puedo hablar por mí misma. No me endosen ni una voz que no es mía, ni una violencia que no me es innata, ni una realidad sufriente que no me representa.

Analía Infante

Derechos de autor y propiedad intelectual:

Test para medir su nivel de gilipollez hacia el autismo

El siguiente test está destinado a medir su nivel de gilipollez neto a la hora de abordar el tema del espectro del autismo, ya sea con algún familiar cercano, un amigo, o simplemente cuando opina sobre alguna noticia relacionada. Este fue desarrollado por los prestigiosos investigadores de la International Scientific Academy of Malisiuos Sarcastic Minds —vale, si sospecha que esto lo escribí en cinco minutos en el comedor de mi casa, está en lo cierto, pero no por eso es menos científico que otros test que andan circulando en Facebook—.

Test

A continuación se enumerará una serie de preguntas, y usted deberá seleccionar la que sea más acorde a su accionar. En cada ítem debe elegir solo una opción —vamos, que no hay que ser una lumbrera para saber cómo se completa un test—. Sigue leyendo Test para medir su nivel de gilipollez hacia el autismo

Cómo ser madres asperger y criar a un hijo en el espectro autista, sin morir en el intento

¿Sos mamá, sos asperger, tenés un hijo también dentro del espectro y sentís deseos de meter a todo el mundo en un gran campo de painball y entrar a repartir bolas de pintura a troche y moche? Entonces, esta nota es para vos, para ayudarte a no perder los estribos.

Todas las madres deben lidiar con las opiniones externas, con que todos se crean profesionales en saber cómo deben criar a su hijo, cuánto deben abrigarlo, cómo deben dormirlo, y hasta de qué color deben vestirlo. Pero cuando la mamá no entra en ningún molde de los catalogados como «típicos», y tampoco su hijo —ese niño al que se supone que ella debe enseñar a ser como los demás… ¡menudo mérito!— entonces no solo lidiará con las clásicas opiniones de las abuelitas y del que «pasaba, vi luz, y entré a opinar», sino que además ellas deberán dejar de lado sus particularidades, para así lograr que sus hijos hagan lo mismo. «Mira hijo, ¡qué normal que soy!, ¡y solo me ha costado desarmarme por completo, tirar las piezas que sobraban, y re-armar esta parte de mí, que ya no se parece a mí!».

No, la verdad que es imposible desarmarse a volverse a armar según las exigencias de la sociedad, pero a veces pareciera que ese es el objetivo; como en estos ejemplos que voy a abordar sobre las dificultades que enfrentas a diario  respecto a la crianza de tu hijo… digamos «Juancito», y a los cuales intentaremos encontrar solución —okey, si llegaste hasta aquí y seguís pensando que la nota va enserio, te recomiendo que la empieces a tomar con humor. Sigue leyendo Cómo ser madres asperger y criar a un hijo en el espectro autista, sin morir en el intento

La maternidad y la falta de apoyos

Luego de tener a mi hijo, entré en el estado de depresión más solitario que pasé en mi vida. No estoy segura de si duró meses o años —me inclino más por lo segundo— ya que, en ese estado, el tiempo se desdibujaba y se extendía, pareciendo interminable.

No fue una depresión post parto causada por las hormonas —que también hicieron lo suyo—, sino que fue la consecuencia directa de tener a un bebé que desde que nació manifestaba muchos síntomas de una enfermedad que —si bien para el resto parecía ser invisible—, para nosotros era asoladora. Sigue leyendo La maternidad y la falta de apoyos

Educar para la diversidad

Estos días me preguntaron sobre cómo se podía abordar con los hijos el tema de su diversidad neurológica, en el momento en que otros niños empiezan a hacer comentarios al respecto. Debe haber estrategias terapéuticas para abordar este tema —de las cuales no estoy en conocimiento, ya que mi niño aún no se hace esas preguntas—, pero más allá de cómo enfrentemos este tema puntual, creo que ninguna estrategia funciona si, en lo cotidiano, no educamos para la diversidad. Sigue leyendo Educar para la diversidad