Guía para la escolarización de niños con autismo, en 9 «simples» pasos:

Advertencia: La siguiente guía contiene altas dosis de sarcasmo y humor ácido. Manipular con cuidado,  su ingesta accidental podría causar un daño irreparable en uno o varios argumentos arcaicos y normalizadores.

sardinas

Paso 1–  Actualmente existen leyes que defienden el derecho de su hijo a ser escolarizado de manera inclusiva. Léalas y familiarícese con ellas, porque si la inclusión está contemplada por ley,  seguramente el camino esté allanado.

Paso 2–  Comuníquese las instituciones educativas de su zona, explique su situación y pida una vacante para su hijo. Podrá observar cómo, por arte de magia, las vacantes desaparecen y de un segundo para el otro les resulta imposible incluir a un niño más. Maravíllese: Ni el mismísimo David Copperfield tiene la capacidad de hacer desaparecer los objetos, como tenemos los padres de niños con autismo para desaparecer vacantes.

Paso 3–  Comuníquese con inspección y ruegue que lo ayuden a conseguir una escuela para su hijo. De inspección le informarán que luego de una exhaustiva búsqueda, han conseguido una escuela que acepta a su hijo, —¡Perdón! Quise decir: una escuela con un lugar libre—, pero que esta queda en Calamuchita, así que empiece a planificar cómo combinar el viaje a diario, coordinado con las 80 horas semanales de terapia de su hijo.

Pensemos en positivo: todo sea por que el niño encuentre un espacio en el cual socializar y aprender felizmente.

Paso 4–  Tal vez la adaptación sea un poco complicada. ¡A no desanimarse! Hoy tenemos múltiples recursos y apoyos para que nuestro hijo se sienta apoyado y respaldado.

Cuando informe que irá acompañado por un profesional capacitado para mejorar la calidad de su inclusión, no se asombre si la institución reacciona peor de lo que reaccionaría el Pentágono si se le pidiera el ingreso de Vladimir Putin…

Paso 5– Organice una reunión con los maestros, directivos y terapeutas, y plantee las necesidades que puedan surgir en el aula. Para estas instancias, usted ya tiene más conocimientos sobre autismo que su propio Leo Kanner, y ya evaluó de los problemas que puedan surgir en un ambiente tan saturado de estímulos. ¡Ánimo!, usted está capacitado para explicar de manera clara y concisa lo que necesita su hijo, como niño único y particular.

A continuación de su magistral exposición, cuando usted cree que inevitablemente le agradecerán y le pedirán que recomiende material de lectura para profundizar los conocimientos que usted acaba de impartir, no se asuste si en su lugar recibe un conciso: «No estamos capacitados para cubrir sus necesidades». Bueno, es entendible, porque si bien está confiando la educación de la persona más importante para usted… ¿A quién no le ha pasado que estando a punto de ser operado a corazón abierto, el cirujano le anuncie: «Bueno, hago lo que puedo, no estoy capacitado para tanta complejidad»? O que en una noche tormentosa, el piloto del avión a punto de aterrizar, anuncie a sus pasajeros: «Esto es demasiado complicado y no me han capacitado para algo así, ¡no es falta de voluntad, eh! ».

Paso 6–  ¡Felicitaciones! Costó, pero al fin su hijo está escolarizado y el acompañamiento en marcha. ¡Ahora a hacer amiguitos por montones! Entonces es cuando se entera que los compañeritos no lo incluyen en sus juegos,  e inclusive le hacen algún que otro comentario por demás doloroso.

Piense que son niños y lo hacen con la mayor de las inocencias. Seguramente hablar con sus padres sea la mejor estrategia: Prepare un discurso motivador, que invite a la inclusión, anótelo, practíquelo delante del espejo y téngalo listo para la próxima reunión de padres. Logrará tocar más de una fibra sensible en ellos, que aplaudirán inspirados su invitación a la inclusión y trasladarán esos iluminados conceptos a sus hijos…

Pero cuando en la previa a la reunión se entere de que su hijo no fue invitado al cumpleaños de Juancito y a no-sé-qué festividad extranjera en la casa de Martita —esto, con total apoyo de sus padres— seguramente sienta unas ganas incontrolables de tragarse su propio discurso… Tenga a mano un Alikal: sus propias palabras, contrastadas con la realidad, podrían caerle muy pesadas.

Paso 7–  Al menos, aún queda el objetivo del aprendizaje. Observe a su hijo y sorpréndase de sus habilidades únicas: ¿Excelente memoria visual? ¿Fuertes intereses y demanda de información detallada sobre los temas que le atraen? ¿Una imaginación única? No lo dude, él tiene un gran potencial, solo es cuestión de entender cómo atraer su atención y comprender sus tiempos. No puede fallar…

Así que cuando se entere que mientras a los demás niños les enseñan álgebra avanzada, a su hijo lo dejan toda la clase con un ábaco, exija nuevamente una reunión con maestros y directivos.

Paso 8– El clima de la reunión seguramente sea similar al de un juicio en el que su hijo, usted y sobretodo su modo de crianza, serán juzgados de una cantidad de cargos que ni sabía que existían.

No se asombre si sus argumentos inclusivos contrastan con un sermón que apunta a limar las diferencias de su hijo para que encaje en un modelo que tiene más en común con una lata de sardinas —todas igualitas y adaptadas, para poder encajar—, que con un modelo de educación que tenga por propósito potenciar las capacidades particulares de cada chico.

Véale el lado positivo: durante toda la etapa escolar de su hijo, tendrá que participar de incontable cantidad de estos pseudo-juicios, y para cuando él vaya a la universidad, usted habrá adquirido más habilidades argumentativas que canciller de la ONU.

Paso 9– Repita el paso 1, pero esta vez sabiendo que las leyes existen, y que si bien no son una utopía, somos las familias las que debemos darle vida y exigir que se respeten.

Que en su camino se va a cruzar con muchas situaciones como estas, pero que también va a conocer docentes con vocación que querrán ayudarlo, niños que no estarán contaminados por los prejuicios de los adultos, y padres con empatía para escucharlo y comprenderlo.

Es cierto, no existe una escolarización fácil, ni en 9 ni en 90000 pasos. Pero confíe en la capacidad de su hijo, y confíe en su propia capacidad para acompañarlo a construir una sociedad cada vez más inclusiva.

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

Anuncios

3 comentarios en “Guía para la escolarización de niños con autismo, en 9 «simples» pasos:

  1. Muy buena exposición de una triste realidad a la que se enfrentan por desgracia muchas familias.
    Nosotros optamos por una Ecuela Libre y no nos hemos equivocado.
    Ella ha ido marcando los tiempos durante el periodo de adaptacion, periodo durante el cual he podido acompañarla dentro de la Escuela.
    Los principios reinantes han sido la escucha activa y el acompañamiento respetuoso. Educación no directiva y devoción a la individualidad de cada pequeño, con un ratio de un adulto por cada 5 pequeños que hace todo esto posible.
    Entienden el Autismo como una forma de ser, como podría ser cualquier otra y mi hija es una más.
    Ojalá que estos modelos de Educación alternativa lleguen un día a la Escuela Pública.

    Le gusta a 2 personas

  2. Yo tuve suerte, Lau estuvo en dos escuelas estatales y en las dos nos trataron muy bien. Me dejaron quedarme con ella los meses que duró su período de adaptación y no me hicieron problema por no haber conseguido una maestra integradora para el año pasado.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s